Al principio tuvimos rápidamente un concepto. Se tenía que producir el mejor döner. El sabor, la calidad y el servicio debían ser para Polar la más alta marca. Por ello, también hoy, al igual que en el primer día, en la producción de nuestros döner Polat se elabora sólo lo mejor para la calidad. Mediante la certificación de la primera producción de döner con autorización de la CE en Renania del Norte-Westfalia se sentaron nuevos hitos de calidad, y los productos Polat entraron en Europa. Un mercado para productos de primerísima calidad había sido conquistado. Polat le concede un valor especial a la selección de la materia prima. Sólo las empresas con una autorización de la CE que aplican el concepto HACCP pueden suministrarnos sus productos. El poder seguir las huellas sin lagunas de los productos es la condición previa.
¡Quién disfrute un döner Polat, disfruta de una alimentación
sana!